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por qué casi no hay botones de navegación

La mayoría de las aplicaciones empiezan preguntándote adónde quieres ir.

Una barra de pestañas. Un menú. Un icono de ajustes. Un botón para volver.

Antes de hacer aquello para lo que hemos venido, primero tenemos que elegir dónde estar.

palilili prueba un enfoque diferente.

la pantalla principal es la aplicación

La lista no es una sección entre muchas. Es la aplicación.

Cuando abres palilili, casi no hay ningún otro lugar adonde ir. El único movimiento horizontal se produce entre Hecho, Ahora y Más tarde, porque ese movimiento es el trabajo en sí. Refleja un cambio de prioridades, no un cambio de pantalla.

Nada importante se esconde detrás de otra página.

los ajustes no estorban

Los ajustes siguen existiendo, pero no forman parte de la experiencia cotidiana.

En lugar de ocupar un espacio permanente en la pantalla, aparecen con un simple deslizamiento hacia abajo. Es fácil acceder a ellos cuando hacen falta y olvidarse de ellos cuando no.

Esta pequeña decisión mantiene la interfaz centrada en las tareas, no en la propia aplicación.

menos decisiones

Cada botón visible plantea una pregunta en silencio.

¿Debería tocarlo?

La mayoría de las veces, la respuesta es no.

Eliminar la navegación innecesaria no consiste en crear una interfaz minimalista porque sí. Consiste en eliminar decisiones que no ayudan a nadie a terminar aquello para lo que abrió la aplicación.

La mejor navegación suele ser la que dejas de notar.

Cuando la interfaz exige menos atención, deja más para lo que importa ahora.